Atlante

Publicado el 14 de Octubre, 2005, 17:40

A lo largo de todas las entradas escritas en este blog he intentado que mi expresión fuera suave y serena, incluso en temas que me llenan de estupor y rabia. Quizá alguien haya advertido la violencia que anidaba en mi interior pero que no me atrevía a liberar. Ahora es cuando he de decir que ya no estoy de humor para continuar con esa actitud. Llega el momento de contar la verdad al mundo y la verdad es que estáis leyendo a un iluminado, a un ser humano que ve el futuro a través del aparente caos que en él existe. Veo a través de las fluctuaciones y el flujo en la red de relaciones y por eso, sé.

El mundo se acaba y muchas son las señales que recibo prediciendo tal momento. Creo que es mi deber anunciarlas a todos porque existe la posibilidad de que, al hacerlo, podamos retrasarlo e incluso evitarlo, si tenemos la suficiente constancia, fe y dinero para donar, pero sobre todo, si se siguen mis indicaciones. Llevo años advirtiendo desde el anonimato de estas señales, pero ahora es cuando he de salir a la luz pública.

  1. España se muere. No creo que sea necesario explicar el porqué. La desidia de los políticos de cierto pueblo que intentan con sus subterfugios minar la integridad del nuestro es evidente. Es pues fundamental que luchemos contra ellos y la mejor forma de lograrlo es realizando el trasvase Ebro-Segura, símbolo de la unidad de nuestra nación y de la solidaridad con el pueblo murciano que tanta sangre ha derramado en el pasado defendiendo a España de los invasores y que ahora lucha por permitir el paso a nuestro país a los inversores. Antes luchábamos con las espadas y ahora con los palos de golf, pero la lucha siempre ha sido por el bien de todos.

  1. La gente no compra, ni hace, suficiente helado de turrón. Llevo meses indagando en las neveras de aquellos hogares que visito y la respuesta es siempre la misma: la gente no tiene helado de turrón en ellas, lo que no tiene ningún sentido tratándose del más delicioso manjar que existe. Para evitar el fin del mundo es necesario tener helado de turrón todo el año en la nevera para invitar a las visitas.

  1. Los Neocons norteamericanos dominan el mundo. Y no tienen reparos en mentir, arrasar y conquistar para conseguir el petróleo. Pensadlo, si ellos tienen el petróleo, mantendrán la economía más contaminante y poderosa del mundo, nadie podrá detenerles. Finalmente, cuando todo el petróleo esté en su poder y las economías del mundo se estanquen, exceptuando la suya, vendrán a robarnos nuestros bienes más preciados: el agua del Ebro y el helado de turrón. Señores, lo he visto en mis visiones. Crearán un inmenso trasvase Ebro-Missisipi y no dejarán nada para nuestras castigadas agriculturas y campos de golf. Por si fuera poco, patentarán el turrón de Jijona y todos sus derivados, crearán su propia marca, guardarán celosamente un ingrediente secreto y se forrarán a costa de nuestro tradicional manjar, como me gusta denominarlo. Los neocons son nuestros enemigos, hemos de movilizarnos contra ellos.

  1. Los precios de los procesadores AMD están por las nubes. Están tan altos que si caen destruirán con el impacto todas nuestras ciudades. Jamás un procesador AMD había tenido un precio tan elevado. Con su caída, si algún día sucediera, levantarán la tierra y formarán nubes negras que causarán un invierno perenne y oscuro en el que la humanidad se extinguiría. Casualmente sucede lo mismo con el precio de la vivienda, y de los tomates, y la gasolina, y del agua dentro de poco y de todo en general... salvo la pornografía. Atentos al dato.

  1. Las redes P2P son obra del demonio. Pues desde que existen la pornografía se ha adueñado del flujo de datos de internet. La SGAE advierte también que además, la bajan sin pagar derechos de autor. Es por eso que desde ahora cada vez que se mire a una mujer desnuda tocará pagar un canon y el que toque a una va a tener que pedir hipoteca. Si esto no es una señal del fin del mundo, que alguien me lo explique.

  1. El Papa ya no besa el suelo. No se sabe si por evitar la especulación o porque al precio que está el metro cuadrado ya no hacen falta ceremonias para considerarlo sagrado.

Así está la cosa, que luego nadie diga que el día del juicio le pilló desprevenido. Daos prisa en hacer las donaciones que no tenemos todo el tiempo del mundo.