Atlante

Publicado el 7 de Diciembre, 2005, 22:24

La futura votación, el día 12 de Diciembre, de la directiva de la retención de datos y el intento de abuso de las discográficas, que pretenden usar los datos retenidos para perseguir a los ciudadanos que libremente quieran compartir sus bienes, parecen haber encendido la mecha de la oposición en internet. Se ha preparado este documento para que pueda ser enviado a todos nuestros europarlamentarios y en el que se les pide que detengan este claro abuso.

¡Comentad esta campaña en vuestros blogs!

El documento tendría que ser enviado a las siguientes direcciones:

rdiez@europarl.eu.int, mirenaguirre@pp.es, iguardans@europarl.eu.int, regional2.pv@pp.es, amasiphidalgo@europarl.eu.int, jmorenosanchez@europarl.eu.int, Mmedina@europarl.eu.int, bduhrkop@europarl.eu.int, mbadia@europarl.eu.int, Evalenciano@europarl.eu.int, Fpleguezuelos@europarl.eu.int, Ccarnero@europarl.eu.int, jcalabuigrull@europarl.eu.int, igarciaperez@europarl.eu.int, Acercas@europarl.eu.int, Mimartinez@europarl.eu.int, iayalasender@europarl.eu.int, lyanezbarnuevo@europarl.eu.int, emmenendez@europarl.eu.int, Rmiguelez@europarl.eu.int, jborrell@europarl.eu.int, Robiols@europarl.eu.int, Misalinasgarcia@europarl.eu.int, ebaroncrespo@europarl.eu.int, trieramadurell@europarl.eu.int, mayuso@europarl.eu.int, Ldegrandespascual@europarl.eu.int, pdcastillo@europarl.eu.int, Adiazdemera@europarl.eu.int, Fmfernandez@europarl.eu.int, Cfragaestevez@europarl.eu.int, Ggaleote@europarl.eu.int, Jgarciamargallo@europarl.eu.int, Sgarriga@europarl.eu.int, Cgutierrez@europarl.eu.int, Eherranz@europarl.eu.int, Alopezisturiz@europarl.eu.int, Amatoadrover@europarl.eu.int, Imendezdevigo@europarl.eu.int, Fmillanmon@europarl.eu.int, Cmontororomero@europarl.eu.int, Jpomes@europarl.eu.int, Lfrudiubeda@europarl.eu.int, Josalafranca@europarl.eu.int, Dvarela@europarl.eu.int, Avidal@europarl.eu.int

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SEÑORES EURODIPUTADOS. BRUSELAS.

Estimados señores

Los ciudadanos vemos con preocupación en los últimos tiempos que en la Eurocámara nuestros representantes aprueban medidas de seguridad en relación con las amenazas terroristas internacionales, que pueden afectar nuestra libertad como ciudadanos puesto que instrumentan la posibilidad de un ejercicio de control policial invasivo para con nuestra privacidad a nada que exista una mínima extralimitación. Y son normas que parecen allanar el camino para que ello suceda, en tanto que el legislativo nos parece que ha decidido trabajar sobre una filosofía abandonada del espíritu garante que para el derecho y las libertades debe ser el norte de toda acción gubernativa en democracia; todo ello, entendemos, en nombre de nuestra seguridad.

Asistimos con preocupación ante las posibilidades que ustedes están abriendo para que en una sociedad enórmemente variada y gestionada desde instancias regionales de toda diversidad a lo largo del territorio continental, nuestra privacidad se pueda llegar a ver amenazada y nuestra libertad pueda padecer retrocesos muy significativos; nuestra libertad es un bien precioso.

Parece como si fuera para ilustrar la amenaza que nos preocupa, recientemente conocemos por los medios de comunicación que reciben ustedes propuestas desde algunas grandes corporaciones para obtener de ello un provecho económico de interés privativo: nos cuentan en prensa que las grandes discográficas desean utilizar a beneficio propio los datos de nuestras comunicaciones almacenados, según norma aprobada por el «Comité de Libertades Civiles» para luchar contra el terrorismo, y que así lo han solicitado a todos ustedes en cartas dirigidas a cada europarlamentario. No deben permitirselo bajo ningún concepto. Porque entonces, no quedaría sombra de duda sobre el enorme ataque a las libertades de los ciudadanos europeos, si ustedes permiten al gran capital entrometerse en nuestras vidas privadas; ¿qué argumento les quedará para defender que la medida se adopta por nuestra seguridad? Ninguno. ¿Qué confianza de los ciudadanos merecerán si acceden?

Como ciudadano representado, tanto por el derecho que me asiste a hacerles una solicitud, como el que se lo permite a las empresas privadas, quiero hacerle llegar mi humilde exigencia para que reflexionen sobre las inquietudes mostradas en esta carta. La legitimidad con la que he planteado los problemas inherentes a las propuestas privadas de abusar de la desgraciada situación internacional pagada con algunas de nuestras muy queridas vidas, con fin de acceder a datos sensibles para beneficio personal, está amparada por la escasez de réditos politico—económicos que el firmante obtendría.

Espero, le ruego, acepte la invitación a zanjar sin «medias tintas», con contundencia y definitivamente la presión que están ejerciendo sobre nuestros dirigentes y tranquilicen a la sociedad, asegurando que sólo se tendrá acceso y se podrá utilizar dicha información en casos concretos de terrorismo.

Atentamente,

(Nombre y DNI del firmante)