Atlante

Publicado el 24 de Mayo, 2006, 20:02

El grupo Lordi ganó ayer Eurovisión después de que su vídeo hubiese permanecido varias semanas en Youtube . El Koala ha saltado a la fama gracias a esa misma estrategia y la campaña "Nomiresmtv" con la canción "Amo a Laura"es ya conocida en toda España. Campañas de tipo viral, en las que se supone que las dos primeras surgieron espontáneamente y la tercera de un modo artificial.

La capacidad de internet para transmitir información, escrita, hablada o visual, la convierte en una herramienta que bien usada resulta una enorme catapulta para el talento. Hasta hoy, eran terceras organizaciones las que decidían qué debía gustarle al público. Estas organizaciones, ya sean discográficas, televisiones u otro tipo de plataformas se han ocupado durante largo tiempo de elegir quiénes eran dignos o no de triunfar. La Red les ha dado un duro golpe, poco a poco dejan de ser ellos los que deciden, son los propios ciudadanos los que sirven de plataforma para el talento artístico, político... en definitiva, el talento social. Los blogs, las herramientas como Youtube, Flickr, etc ponen en nuestras manos ese poder y la ciudadanía debería atraparlo y no dejar que fuera manipulado. Hoy día, debería reconocerse el valor a quien lo demuestra y no el de quien otros digan. Hasta ahora, falsos literatos o artistas han copado los mayores beneficios sólo porque han aprovechado las infraestructuras de distribución de contenidos. Y esas mismas infraestructuras, que realmente no aportan nada al mundo cultural, son las que han acabado obteniendo el monopolio de nuestra cultura.

Los blogs son parte importante de ese proceso de descubrimiento del talento. Creo que la canción de Lordi la descubrí precísamente leyendo alguno. Pero por ejemplo hace unos meses en Jabalí Digital aparecía un vídeo cómo éste en el que podría estar descubriéndose ante el mundo un nuevo artista. Los blogs forman una estructura distribuida cuyos nodos más importantes son decididos también por los propios integrantes de la comunidad o sus lectores, no hay influencia de terceros, no debería haberla, son por eso una infraestructura más libre y más apta para el intercambio cultural.

Suena todo muy bien, pero Internet, tal y como yo lo veo, también arrastra su lado negativo. Está distribuyendo una cultura atractiva para el ciudadano mayoritario, es decir, para el que espera que lo entretengan y no que le enseñen algo nuevo o le muestren un producto de calidad. Tanto Lordi, como el Koala o la canción de Laura apenas tienen valor cultural. Es el triunfo de la mediocridad, por la mera captación a través de los sentidos, sin un pensamiento crítico o estimulante tras ellos. Los medios tradicionales llevan décadas transmitiendo este tipo de "cultura fácil", de entretenimiento basado en la sensación pura que se capta, se siente a través de las emociones, se disfruta un momento, se olvida justo después y no ha servido para absolutamente nada, salvo acabar unos segundos con un tedio que vuelve a aparecer al poco.

Como digo, los medios tradiciones llevan mucho tiempo esparciendo ese tipo de material, es normal, por tanto, que puedan aprovechar fácilmente lo que llaman el márketing viral para aprovechar de un modo artifioso Internet. Si los medios tradicionales consiguen crear centros de autoridad en Internet, volveremos a lo mismo de siempre, a depender de las decisiones de otros, a que nuestros gustos sean condicionados por las infraestructuras de distribución. Por suerte, de vez en cuando la estrategia Copyleft nos da alguna sorpresa, como la del grupo Urban Castle Magic  (el grupo murciano que ha conseguido un buen número de fans en China), que nos recuerdan que una cultura sin controladores, basada en el valor del talento real, es posible.

Suena todo muy bien, pero Internet, tal y como yo lo veo, también arrastra su lado negativo. Está distribuyendo una cultura atractiva para el ciudadano mayoritario, es decir, para el que espera que lo entretengan y no que le enseñen algo nuevo o le muestren un producto de calidad. Tanto Lordi, como el Koala o la canción de Laura apenas tienen valor cultural. Es el triunfo de la mediocridad, por la mera captación a través de los sentidos, sin un pensamiento crítico o estimulante tras ellos. Los medios tradicionales llevan décadas transmitiendo este tipo de "cultura fácil", de entretenimiento basado en la sensación pura que se capta, se siente a través de las emociones, se disfruta un momento, se olvida justo después y no ha servido para absolutamente nada, salvo acabar unos segundos con un tedio que vuelve a aparecer al poco.

Como digo, los medios tradiciones llevan mucho tiempo esparciendo ese tipo de material, es normal, por tanto, que puedan aprovechar fácilmente lo que llaman el márketing viral para aprovechar de un modo artifioso Internet. Si los medios tradicionales consiguen crear centros de autoridad en Internet, volveremos a lo mismo de siempre, a depender de las decisiones de otros, a que nuestros gustos sean condicionados por las infraestructuras de distribución. Por suerte, de vez en cuando la estrategia Copyleft nos da alguna sorpresa, como la del grupo Urban Castle Magic  (el grupo murciano que ha conseguido un buen número de fans en China), que nos recuerdan que una cultura sin controladores, basada en el valor del talento real, es posible.