Atlante

27 de Mayo, 2006


Publicado el 27 de Mayo, 2006, 17:29

Aunque a estas alturas todo aquél al que le gusta una película o creación audiovisual de corte fantástica se declara un poco friki, en este exclusivo grupo que conquistará el mundo no se entra con tanta facilidad. En el post anterior, escrito esta mañana, ya expliqué porqué los miembros de esta especie son la siguiente fase de la evolución humana, pero lo correcto ahora es explicar cuáles fueron las causas de la evolución de estas personas hacia una forma superior.

 

La clave de este asunto parte de la contraposición total del individuo friki frente al humano estereotipado y socializado medio. Curiosamente, una persona evoluciona hacia este estado perfecto porque no cumple los requisitos mínimos para ser aceptado entre el rebaño de homos sapiens sociales.

 

Para entrar en este selecto grupo es necesario recibir el rechazo social de los humanos adaptados a la sociedad, es decir, del grupo de personas que viven con el cerebro lavado pensando que su forma de ser es la correcta única y exclusivamente porque es la más común y les satisface al conseguir objetivos físicos. La gente que desea tener su casita, un coche, un trabajo que le reporte prestigio social, pasta para irse a la playa, ponerse moreno o conocer otras partes del mundo que no le afectan para nada y resto de chorradas propias de los humanos occidentales que se auto-esclavizan y meten voluntariamente en hipotecas de naturalezas varias. El friki suele tener algún impedimento físico o social que le impide satisfacer sus necesidades en ese medio: le cuesta ser aceptado por un grupo, le es difícil caer bien a las chicas, se expresa mal, no tuvo una infancia que estimulara su actividad social o cualquier otro tipo de problema que le coloca en desventaja respecto a sus congéneres.

 

El mundo actual sin embargo ofrece una enorme maquinaria de consumismo destinada a acoger a estas personas y hacerlas imaginar. Con la imaginación tratan de suplir sus carencias o sentir emociones que de otro modo no podrían paladear. El friki, pues, se aísla y encuentra que en su aislamiento en casa de sus padres nada le falta. De este modo, tenemos el caldo de cultivo adecuado para que se geste la forma de vida superior. Esta persona no desarrollará jamás unas cualidades sociales a destacar, pero se encontrará con que vivir independientemente del resto de la humanidad proporciona paz y tranquilidad. También descubre, como ya decía en el post anterior, que los humanos socializados, los adaptados, les envidian y en su ignorancia, interpretan sus intentos de compartir sus aficiones con otros como ellos como ridiculeces.

 

Conclusión: La industria del entretenimiento imaginativo se convierte en el único modo de acercamiento entre personas que no han podido desarrollar sus capacidades sociales o se alejaron de ese entorno asustados por algunos fracasos iniciales o simplemente juzgaron más sencillo vivir de la fantasía que de la difícil realidad. Pero al hacerlo, entraron en un entorno en el que viven infinitamente mejor que el resto de la sociedad, recordemos que imaginar es gratis.

 

Advertencia: Si alguien está leyendo esto, que note que esta entrada se encuentra bajo el tema “Imaginación” así que no haga demasiado caso, sólo lo escribo para divertirme un rato.

 

Un experimento:

 

Observa los siguiente vídeos en youtube, si alguno de ellos te parece patético no eres un friki y por tanto, eres una forma de vida inferior que será pronto sustituida. Allá tú. Yo de ti entrenaría hasta verlo como gente normal que hace su vida a su manera y advierte que ellos vivirán siempre sin preocupaciones, no como tú.

 

Escenificación del comecocos durante el día del orgullo friki.

Lucha de espadas durante el día del orgullo friki. 

Weird Al Yankovic cantando “the saga begins”

 

París Hilton presentando la línea caliente friki

Publicado el 27 de Mayo, 2006, 10:50

Miles de años lleva el hombre confundido por ese interrogante. La pregunta trascendental que ha captado nuestras inquietudes durante casi toda nuestra existencia, desde que alguno de nuestros homos antepasados fue capaz de formularla.

Yo creo que hoy día se puede tratar de responder a la Cuestión Atroz con mayúsculas. El sentido de la vida tiene que ver con nosotros, es un objetivo a conseguir y en principio lo lógico es partir de la idea de que es un estado que la humanidad ha de alcanzar para considerarse dichosa y completa.

Durante todo este tiempo, los seres humanos hemos luchado contra este inhóspito mundo de condiciones cambiantes, que ha obligado a que la especie que domine el planeta sea aquella con mejores estrategias para la adaptación. La adaptación, la supervivencia y la competencia son puntos importantes de esta vida que nos sume en el desconcierto y la tragedia. No hay solaz, no hay descanso... Crecemos para adaptarnos a un mundo competitivo que nos amenaza y nos impulsa a combatir, causando con ello el sufrimiento a nuestros prójimos y en ocasiones a nosotros mismos.

El sentido de la vida ha de pasar por eliminar este círculo vicioso. Hemos de presuponer que la vida tendrá sentido cuando la competencia, la supervivencia y la adaptación no sean requisitos fundamentales ni causa de sufrimiento. En este estado, una persona ha de vivir con todas sus necesidades cubiertas y aquellas que no tenga a su alcance, ha de ser capaz de sustituirlas, por ejemplo, con una imaginación sin complejos o con herramientas virtuales. Si alguien tiene fácil acceso al alimento, lo cierto es que el resto de necesidades: estatus social, afecto, integración grupal, sexo, etc, pueden ser fácilmente sustituidas con el ejercicio de la imaginación o bien apartadas de nuestra mente distrayéndola con sustitutivos como mundos virtuales y similares. El ser humano con sentido no depende del mundo real para ser feliz, esta es la idea más importante. No necesita estar contínuamente en contacto con los demás, él sólo se basta. Sobrevive gracias al alimento físico, la imaginación y el entretenimiento que lo aleja de las pulsiones cerebrales que nos impulsan a competir, a obtener la felicidad a costa de los demás, a costa de obtener recursos que los demás también necesitan y a depender de la opinión de las demás personas ególatras para sentirse realizado.

El ser humano perfecto no es necesariamente social, sólo es si le apetece. No necesita competir, lo hace sólo cuando no daña con ello sino que tan sólo consigue el divertimento común. No debe someter a otros o demostrar su valía. Es autónomo y libre de sus presiones cerebrales. Tiene a raya a sus necesidades... las domina a su antojo.

Estos seres humanos que han encontrado el verdadero sentido de la vida ya existen y se llaman a sí mismos "Frikis".

Como siempre que el ser humano evoluciona a una forma de vida superior, las otras especies de humanos se sienten celosas y entran en una fase de negación... y aniquilación. El homo sapiens social, esa criatura imperfecta que no es nada sin la dependencia de los demás, pretende frenar al homo sapiens friki que ha demostrado su inteligencia haciéndose pasar por un sapiens social normal hasta determinadas ocasiones en las que con un magistral golpe de efecto destroza sus esquemas sociales, usando para ello los mass media.

Eso fue lo que sucedió el 25 de Mayo, día del friki, también día de la toalla, curiosamente también día de la Ascensión a los cielos... ¿son necesarias más pruebas de que nos encontramos ante algo significativamente grande?

Los frikis conquistarán el mundo, es sólo cuestión de tiempo.